Detrás

Fue tras él siguiéndolo entre las sombras, se sumergió a través del vértice que cerraba la pared de la sala y dejó atrás todo su mundo. 

Se encontró en medio del claro de un bosque, una lechuza la acompañaba observándola desde lo alto de una gran piedra, que dormía en medio del lugar. Al mirar sus manos descubrió algo extraño en su sombra sobre el césped, miró hacia el cielo y lo encontró iluminado no por una, si no por dos lunas.

Ráfagas de viento atravesaban su cuerpo de manera intempestiva impulsándola hacia la apática roca. El olor a lluvia se acentuaba. De los árboles se escapaban aullidos.

Vio una nube negra empezar a cubrir el cielo y ocultar las lunas, pero antes de dejar una oscuridad plena, la nube cambio de rumbo y se vino hacia ella. Era una colonia de murciélagos que aullando venían en su dirección, pero antes de tocarla cambiaron de nuevo el rumbo y se perdieron entre los árboles. 

La lechuza levantó vuelo ululando fuertemente y la roca despertó y empezó a caminar hacia ella.

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